"GIORGIO GRIFFA"
"Sin título. Acrílico sobre tela. 42 x 48 cm. 1976. Cortesía Rafael Pérez-Hernando Arte Contemporáneo"
"Sin título. Tinta y papel. 8 x 12,8 cm. 1970. Cortesía Rafael Pérez-Hernando Arte Contemporáneo"
"Sin título. Acrílico sobre tela. 1976. Cortesía Rafael Pérez-Hernando Arte Contemporáneo"
"Sin título. Lápices de colores sobre papel. 1973. Cortesía Rafael Pérez-Hernando Arte Contemporáneo"

 

"Anche il tempo deviene un materiale" 1
Giorgio Griffa

Hace tres años descubrí la obra de Giorgio Griffa (Turín, 1936). Desde entonces permanece en mi memoria como un refugio de quietud, trascendencia, harmonía y misterio.

Su sencillez, economía de medios, y belleza me hipnotizaron en un contexto como es el de una feria de arte, en el que es muy difícil que el trabajo de un creador llame poderosamente la atención al visitante y, sin embargo, su recuerdo me acompaña desde entonces.

Resulta en cierto modo paradójico el que escriba el texto de este catálogo, ya que encuentro prácticamente imposible reproducir los colores y texturas de Griffa. En este sentido me parece que sus creaciones ilustran a la perfección el pensamiento de Walter Benjamin, cuando en el período de entre guerras, escribió su ensayo "La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica". En él Benjamin analiza la pérdida del aura de las obras al ser reproducidas.

La delicadeza y belleza casi mística de las telas de Giorgio Griffa escapan a cualquier técnica de reproducción por avanzada que ésta sea. Para empezar, uno de los principios básicos de su obra -dar lugar al devenir natural de los elementos que la conforman a través del discurrir del tiempo- es contrapuesto a la imagen fija y estática que documenta el estado de la obra en un momento puntual de su existencia. Para Griffa es primordial que los trabajos vivan por sí solos, después de una primera intervención del artista sobre el lienzo con su pincel o lápiz sobre papel. Protagonistas al mismo nivel que la obra, son los cambios que se producen en ella desde el momento de su realización. La tela libre de bastidor evoluciona con el paso del tiempo, cambia de color, se forman pliegues, sus bordes se deshilachan. Lo mismo sucede con el color cambiante con el paso del tiempo.

¿Entonces por qué escribir en este catálogo? Porque Giorgio Griffa merece a mi entender la máxima difusión. En 2015 importantes centros de arte contemporáneo presentarán muestras individuales suyas, como es el caso del Centre d’Art Contemporain de Genève o Secession de Viena, por lo que el reconocimiento a toda una vida de sigiloso, reflexivo trabajo humanista, se está produciendo a escala internacional y queremos ser partícipes de este homenaje.

Desde su cautivadora sobriedad la obra de Griffa abre a pesar de su aparente sencillez múltiples caminos de reflexión.

Griffa forma parte del movimiento artístico "pittura pittura" o pintura analítica -que desde finales de los años 60 y a lo largo de los años 70 defiende la trascendencia de la pintura abstracta en un contexto artístico en el que ésta era denostada en pro del arte conceptual y del arte póvera, movimiento en esas fechas en pleno desarrollo en Turín -ciudad natal del artista- y que gozaba de reconocimiento por parte del sector artístico de aquel entonces.

Los miembros del grupo "pittura pittura" sostienen que los elementos básicos de la pintura como la superficie, el color y el signo son vías de expresión del pintor igual de válidas que las alternativas defendidas por los llamados artistas conceptuales. La pintura, a través de sus herramientas ancestrales, puede de la misma manera ser transmisora de "ideas", concepto defendido por el arte conceptual.

"En la repetición de los signos (…) se encuentran el ritmo, primer instrumento para el conocimiento." "La repetición de los signos que son similares y jamás idénticos por la condición natural de la mano, se presenta como metáfora del continuo devenir de la naturaleza." 2 Giorgio Griffa.

"El signo y el color son alegres al fin, libres de cualquier influencia, pasando de la austeridad a la luz" 3

Su paleta de colores siempre matizados por el blanco, heredera del Renacimiento, contribuye a la creación de un alfabeto universal.

El signo, los números, la línea, el color son vida, energía, devenir, conocimiento, diferencia en su similitud.

Griffa a través de sus silenciosos trazos habla de la creación, de la evolución, del equilibrio del círculo de la vida.

En sus pinturas y dibujos interviene mínimamente dejando la actuación directa del tiempo y de los elementos externos, conduciéndonos hacia lo esencial y ayudándonos a recordar lo sencillo y a la vez complicado de llegar a la pura esencia de la existencia.

Su silenciosa hermosura consigue calar profundamente en la memoria e imponerse al marasmo del mundo contemporáneo sobrecargado de imágenes y contenidos.

Su profunda sencillez casi mística nos recuerda inevitablemente a las naturalezas muertas de maestros de la historia del arte como podrían ser Sánchez Cotán, Van der Hamen o Zurbarán o a artistas más contemporáneos como Morandi. Giorgio Griffa define este aspecto místico de su obra como "la sacralización de la materia, relación dinámica entre la materia y el espíritu" 4

La diferencia con respecto a los artistas mencionados, es que en su caso ya no existe una jerarquía de los elementos. Griffa trabaja de una forma más libre, sin estar sujeto a la perspectiva o composición, formas ambas de jerarquía, estructura impuesta. Es esto un reflejo de lo sucedido en el siglo XX también en ámbitos como la literatura o la música, en los que se rompen las estructuras que desde hacía siglos se seguían a la hora de escribir, componer o pintar, como lo ilustran obras como el Ulises de James Joyce donde como señala Griffa "el gesto heroico es destronado por el gesto cotidiano que se convierte en algo ejemplar" 5

La obra de Giorgio Griffa se mantiene mágicamente suspendida en el tiempo, libre de parámetros predeterminados, maravillosa invitación del artista a pasear por sus sugerentes, misteriosos y profundos caminos.

Un tiempo que, como describe Luca Massimo Barbero, "es un tiempo circular que realiza el camino de regreso al origen y a su vez es lineal, al ser siempre diferente" 6

Hoy escribo este texto desde un mundo convulso por los conflictos de religión, por lo que esta cita de Barbero en referencia a la importancia del tiempo en el trabajo de Griffa, cobra doblemente sentido.

En la obra de Giorgio Griffa además conviven diversidad de signos, números, alfabetos, arabescos, lección de pacífico encuentro de culturas diferentes, todas ellas hermanas. Su lenguaje universal debería llegar a los cinco continentes. Contribuyamos con esta publicación a difundir su obra y mensaje.

Pia Ogea

1 Giorgio Griffa. Catálogo Galleria Salzano, Turín Octubre de 2000.
2 "Post Scriptum" Giorgio Griffa. Hopefulmonster Editore. Turín 2005
3 Marco Meneguzzo Catálogo "Giorgio Griffa". Silvana Editoriale, Galleria Fumagalli, Milán 2005
4 "Post Scriptum" Giorgio Griffa. Hopefulmonster Editore. Turín 2005
5 "Post Scriptum" Giorgio Griffa. Hopefulmonster Editore. Turín 2005
6 Luca Massimo Barbero Catálogo "Giorgio Griffa". Silvana Editoriale, Galleria Fumagalli, Milán 2005

 

 

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