"MIROSLAV TICHÝ O LA CELEBRACIÓN DEL PROCESO FOTOGRÁFICO"
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Tichý Ocean Foundation. Cortesía: Ivorypress
© Petr Kozánek. Cortesía: Ivorypress
© Roman Buxbaum
 
 
 
 
 
 
 

 

Fecha: 2 de Junio - 28 de agosto de 2016
Lugar: Museo del Romanticismo
Comisariado: Pia Ogea

Organizan:   Ministerio de Cultura   Museo Nacional del Romanticismo   PhotoEspaña

Colaboran: Ivorypress   Tichý Ocean Foundation

Miroslav Tichý (1926-2011. Kyjov, República Checa) pasó su infancia en Kyjov hasta que tras la Segunda Guerra Mundial comenzó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Praga. En 1948, con el establecimiento del régimen comunista, abandonó la Escuela de Bellas Artes por estar en desacuerdo con los nuevos principios adoptados por la institución.

Durante décadas vivió como un indigente, considerado por la policía de Checoslovaquia como un enfermo mental, pasando por numerosos psiquiátricos y prisiones. Tichý era un espíritu romántico: un alma libre, apasionada, escéptica y, como consecuencia de todo ello, prefirió llevar una vida marginal y de prófugo, antes de ser cómplice del sistema que le tocó vivir.

Tras dedicarse unos años a la pintura, en la década de 1960 fabricó él mismo su primera cámara fotográfica con materiales de desecho. Desde entonces y hasta su muerte se dedicó fundamentalmente a realizar retratos furtivos de mujeres de Kyjov.

El trabajo de Tichý está directamente vinculado al estudio del soporte fotográfico. Él mismo construía con material recuperado las cámaras y lentes que utilizaba para la realización de sus fotos, las revelaba e intervenía sobre ellas dibujando paspartús y retocándolas. De manera visionaria, favoreció la intervención de los elementos externos y del tiempo sobre el propio soporte de sus fotografías. Imágenes sobreexpuestas, desenfocadas, deterioradas, constantes “works in progress” en una suerte de celebración del proceso y de las imperfecciones, de la fotografía analógica y de la pintura.

La pintura siempre seguirá presente en su fotografía. Tichý utiliza el dibujo y la luz para recalcar y ensalzar los detalles que más le interesan. Es un pintor que retrata de forma pictórica a través del objetivo de su cámara.

Desde Kyjov, Tichý documenta los cambios sociales acaecidos en la entonces Checoslovaquia comunista. Vemos a mujeres que, a pesar de la situación política y social de su país, procuran ser avanzadas en su comportamiento y en su aspecto. El artista les concede un aura sensual, etérea, casi mágica. Parece que Tichý quisiera a través de su representación ayudarlas a evadirse de su realidad cotidiana.

A partir del año 2004 y hasta su fallecimiento en 2011, la obra de Tichý se expuso en las más prestigiosas instituciones del mundo. Sin embargo, cuando al final de su vida su trabajo alcanzó visibilidad internacional, el creador mostró total desinterés por el reconocimiento artístico. Con este último acto de coherente rebeldía termina su vida, de nuevo y hasta el final, Tichý, libre y romántico.

Pia Ogea.

 

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